Declaración de Independencia de los Estados Unidos


La Declaración de Independencia de los Estados Unidos es un acuerdo de 1776, por el cual las Trece Colonias inglesas en Norteamérica, entonces en guerra contra Gran Bretaña, declararon su independencia de este reino y explicaron sus razones para esta acción. La nueva nación que nació de esta declaración fue los Estados Unidos de América. El contenido de la declaración fue elaborado por Thomas Jefferson, entre junio y julio de 1776, durante la Guerra de la Independencia de los Estados Unidos y fue ratificada por el Congreso Continental el día 4 de julio de 1776 en Philadelphia, la misma constituye el triunfo de los colonos americanos y del principio del autogobierno (self-government). El aniversario de este día se celebra en Estados Unidos como el Día de la Independencia. La más famosa y conocida de las copias de esta declaración, es la versión manuscrita, elaborada después del día 19 de julio de 1776 y firmada por los congresistas el 2 de agosto. Este documento original se guarda expuesto al público en los Archivos nacionales de Estados Unidos en Washington, DC, capital de los Estados Unidos.

Ruptura de la Paz Britannica


En su condición de primer país industrializado, Gran Bretaña fue capaz de conseguir materias primas y mercado en la mayor parte del mundo accesible. Esta situación empeoró gradualmente a lo largo del siglo XIX en la medida en la que otras potencias comenzaron a industrializarse y comenzaron a utilizar la maquinaria del estado para garantizar sus mercados y fuentes de abastecimiento. En los años setenta del XIX, los fabricantes británicos en los sectores clave de la Revolución Industrial, comenzaron a experimentar una competencia real.

La Industrialización progresó rápidamente en Alemania y los Estados Unidos, permitiendo a estos países superar el modelo británico y francés del "viejo" capitalismo. Las industrias alemanas en el sector textil y el del metal, habían sobrepasado a las de Gran Bretaña en 1870, en cuanto a su organización y eficiencia y habían derrotado a los fabricantes británicos en su mercado nacional. Con el cambio de siglo, la industria alemana estaba produciendo para el antiguo "taller del mundo".

Mientras que las exportaciones invisibles (banca, seguros y transporte de mercancías) mantuvieron a Gran Bretaña a salvo de los números rojos, su porción en el comercio mundial pasó de ser un cuarto del mismo en 1880 a un sexto 1913. Gran Bretaña estaba perdiendo no sólo los mercados de los países que se estaban industrializando, sino también la competición por los mercados de terceros países menos desarrollados. Incluso comenzaba a perder su hegemonía en zonas como la India, China, America del sur o las costas de África.

Las dificultades comerciales de Gran Bretaña se agudizaron con la "Larga Depresión" de 1873–96, un período prolongado de deflación, acentuado por las continuas quiebras de negocios que añadieron presión para que los gobiernos favorecieran la industria nacional, lo que condujo al masivo abandono del libre comercio entre las potencias europeas (en Alemania desde 1879 y en Francia desde 1881).

La limitación tanto de los mercados nacionales como de las exportaciones que se produjo como resultado hizo que los gobiernos y los sectores económicos, tanto de Europa como de los Estados Unidos, vieran la solución en mercados de ultramar protegidos que actuaran unidos al mercado nacional, defendido por aranceles y barreras aduaneras: las colonias ofrecerían un mercado para las exportaciones, a la vez que proveerían a la metrópoli de materias primas baratas. Aunque adherida al libre comercio hasta 1932, Gran Bretaña se unió al nuevo ímpetu por un renovado imperio formal, lo cual era preferible a permitir que sus áreas de influencia fueran tomadas por el comercio de las potencias rivales.

Deportes


Desde fines del Siglo XIX, el béisbol ha sido considerada como el deporte nacional, el fútbol americano, el baloncesto y el hockey sobre hielo son los tres otros grandes deportes de equipo profesionales. La Escuela de fútbol y la de baloncesto también atraen a grandes audiencias. El Fútbol americano es el deporte más popular en los Estados Unidos. El boxeo y las carreras de caballos fueron una vez los programas más vistos por los deportes individuales, pero han sido eclipsadas por el golf y el automovilismo, particularmente la NASCAR. El fútbol aunque no es uno de los principales deportes a nivel profesional en el país, se juega mucho en la juventud y los niveles de aficionados; y su selección destacada, a diferencia de otros países del mundo, es la femenina. Pistas de tenis y muchos deportes al aire libre son muy populares.

Si bien la mayoría de los deportes importantes de los Estados Unidos han evolucionado de prácticas europeas, baloncesto, tenis, voleibol y el snowboarding son invenciones de locales. Lacrosse y el surf surgierón de los nativos americanos y los nativos de Hawái. El Comité Olímpico de los Estados Unidos (COEEUU) organizó los Juegos Olímpicos de Saint Louis en 1904, los juegos en Los Ángeles en 1932, nuevamente los juegos olímpicos en Los Ángeles en 1984 y, en 1996, en Atlanta. Este comité tiene como candidatura la ciudad de Chicago que podrá posiblemente representar a los Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de 2016. Los Estados Unidos ha ganado 2227 medallas en los Juegos Olímpicos de verano, más que ningún otro país, (ganando en 15 de las 29 ediciones) y 216 en los Juegos Olímpicos de Invierno, el segundo más.

Gastronomía de Estados Unidos


La Gastronomía de Estados Unidos corresponde a una interesante mezcla muy variada y algo interpretada de otras gastronomías nacionales, esto es así debido a que es un país creado fundamentalmente de inmigrantes procedentes de diferentes países de Europa, Asia, África, etc. Podría denominarse como autóctona la Gastronomía de los indios Nativos de Norteamérica y el resto es una fusión de diferentes culturas gastronómicas llevadas a diferentes extremos, por una parte está la famosa fast food llena de su atractivo marketing, por otra parte está la comida tradicional fundamentada en las tradiciones ganaderas de antaño, tanto de ganado vacuno como ovino y caprino.

Religión


El gobierno de Estados Unidos no guarda un registro oficial de las religiones en el país. Sin embargo, en una encuesta privada llevada a cabo en 2001, el 76,7% de los estadounidenses adultos se identificaron a sí mismos como cristianos; cerca del 52% de los adultos se reconocieron como miembros de diferentes iglesias Protestantes; los Católicos Romanos, con 24,5%, fueron las denominaciones más numerosas; el Judaísmo (1,4%), la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (1,3%), y otras religiones tienen también posiciones firmes en la cultura estadounidense; cerca del 14,2% de los encuestados se describieron como sin religión; la distribución religiosa del 5,4% de encuestados que decidieron no responder a la encuesta es desconocida.

El país tiene una tasa de religiosidad relativamente alta entre las naciones desarrolladas. Cerca del 46% de los estadounidenses adultos dice asistir a los servicios religiosos al menos una vez por semana, comparado con el 14% de adultos en Gran Bretaña, el 8% en Francia y el 7% en Suecia.

Idiomas


Estados Unidos no posee un idioma oficial a nivel federal. Sin embargo, el idioma predominante, en el cual está escrita la Constitución y las leyes, y en el que se realizan los quehaceres del gobierno, es el inglés. Se hablan, sin embargo, cientos de otros idiomas y dialectos, siendo el español el más común entre ellos, idioma que además posee reconocimiento oficial en algunas jurisdicciones del suroeste, teniendo en ellas iguales privilegios que el inglés.

Tradicionalmente en las ciudades grandes han existido barrios en los que la primera generación de inmigrantes de un país determinado se agrupan y luego sucesivas generaciones van dejando el lugar. Una notable excepción son los barrios chinos, Chinatowns, siendo el más importante el que se encuentra en la ciudad de San Francisco, California.

Después de décadas de represión, las lenguas de los americanos nativos, o lenguas amerindias, están siendo conservadas y enseñadas dentro de las reservas.

Un caso singular dentro de los Estados Unidos es el estado libre asociado de Puerto Rico, que tuvo como único idioma oficial el español, y luego incorporó el idioma inglés.

El idioma español en Estados Unidos es empleado por más de 28 millones de personas como lengua común en el trabajo y en el hogar según el censo de 2000. Actualmente, el 17,5% de la población estadounidense es de origen hispano, y cerca del 82% de los hispanos conserva la lengua española. La mayoría de los estados del sur, noroeste y noreste de los Estados Unidos, tiene al español como segunda lengua de uso común, aún sin ser reconocida como oficial.

Similar situación se contempla en los estados de Nevada, Arizona, Washington, Idaho, Oregón, Kansas y Oklahoma. Y, en otros estados como Minnesota y Wisconsin; en donde no se contempla lengua oficial alguna en la constitución.

Cultura


En el siglo XX y lo que llevamos del XXI, los Estados Unidos han sido una gran potencia cultural mundial, pero, a pesar de grandes luminarias tales como William Faulkner, Frank Lloyd Wright o Jackson Pollock, sus grandes aportaciones al patrimonio global (y las que más ha exportado) no han de buscarse en las artes tradicionales, sino en la ciencia, la tecnología, y en tres de las llamadas artes populares, consideradas genuinamente estadounidenses: el cine, la historieta y la música popular (folk).